viernes, enero 15, 2010

Tears in Heaven 4


Rosa se puso a llorar otra vez mientras Felipe la abrazaba para consolarla.
“joder!, sólo me faltaba esto. Además de que me han robado la estoy consolando, pensaba Felipe.
Rosa se quedo a cenar, porque decía que no quería volver con Rafa. Que sentía todo lo que había pasado y que se entregaría a la policía, igual si les explicaba todo serían más benevolentes.
Algo tenía esa mujer que le atraía a Felipe. Probablemente su arrepentimiento, hacía que de alguna manera Felipe la perdonase. También influenciaba el hecho que Felipe disponía de 4 millones más de euros en una cuenta de Suiza. Y eso le daba una cierta tranquilidad.
La ensalada salteada con el queso de cabra fue de lo más resultón. Y los filetes de ternera de Girona un "clásico" pero siempre convincente. Pero lo que le daba realmente color a esa cena improvisada era el reserva Martinez Lacuesta del 97, que Felipe abrió para la ocasión. Tanto es así que se estaban acabando la segunda botella.
Felipe era consciente de que la única posibilidad de recuperar su dinero era que volviera Rosa con Rafa, y convencerla de que era necesario para conseguir el acceso de las cuentas de Rafa. Si Rosa iba con la historia a la policía se acababan las posibilidades de recuperar su dinero.
Se levantaron de la mesa llevando los platos y vasos a la cocina. Felipe prohibió a Rosa que le ayudara a limpiar los platos y le obligó a sentarse en el sofá mientras conectaba su Ipod en el amplificador “Zeppelin” de B&W. El volvía a la cocina mientras escuchaba de fondo la canción de Eric Clapton “tears in Heaven”. Se había convertido en su preferida. La cantaba mientras acababa de preparar los Gin tonics de postre. No había nada más. Si lo hubiera sabido habría comprado algún postre. Pero él normalmente no tomaba.
Felipe salió de la cocina con los Gin Tónics ya preparados. Se sentía un poco mareado porque el vino le había hecho efecto. Casi se habían acabado la segunda botella entre los dos.
De repente tuvo de hacer un esfuerzo para que no se le cayeran los gin Tónics al parquet cuando vio a Rosa en el sofá sonriéndole maliciosamente con la postura que le recordaba a la “maja desnuda” de Goya, y por supuesto totalmente desnuda. Bueno, totalmente no porque llevaba una pulsera Balance- Power de estas de hologramas en su muñeca izquierda.
- Yo también la tengo....- comentaba Felipe intentando disimular su excitación y aparentar una cierta normalidad mientras le ofrecía el Gin Tónic y se sentaba en el poco espacio que le quedaba en el sofá.
- supongo que no te importa que me haya desnudado, es que entre la calefacción y el vino...- le decía Rosa irónicamente.
- No, no ...que va...es que uno no está muy acostumbrado a estas situaciones.
¿ Y ahora que se supone que debemos hacer? – Le preguntó Felipe
- Bien...Tenemos tres opciones. La primera es follar y luego seguir hablando, la segunda seguir hablando para luego follar y la tercera vestirme e irme.
- Joder. ¿Siempre eres tan directa?
- Con los que me gustan sí
-Creo que no me das muchas opciones, sólo que pienso que esta noche ya hemos hablado mucho por lo que podemos follar, luego dormir y mañana seguir hablando...
- Compro!. Pero hazme un favor...cambia de canción que esta es muy triste, mientras volvía a sonar la canción “tears in Heaven”.
Felipe se levantó no sin antes volver a dar un trago de su Gin Tónic, paso tres canciones en su ipod hasta que encontró una que le pareció totalmente apropiada para la ocasión. “I will survive” de Gloria Gaynor.
Felipe se iba desnudando ante la atenta mirada lujuriosa de Rosa. De lo único que no se despojó fue de su reloj Hublot “big bang” y de su pulserita “Mágica” que le regaló Brigitte por su cumpleaños. “mira que bien, hoy probaremos si realmente funciona” pensó Felipe mientras esbozaba una sonrisa.
Como era de esperar y a pesar de los efectos del alcohol, hicieron el amor frenéticamente en diversas posturas hasta conseguir hasta conseguir llegar a la cama, donde al poco tiempo se quedaron totalmente exsahustos y se durmieron.
Al cabo de tres horas se levantó con indigestión. Necesitaba tomarse un Alka seltzer. Rosa estaba totalmente estirada desnuda y de cara abajo. Felipe la miró recordando lo que había sido la batalla hacía unas pocas horas. No quería que se despertara. La tapó con la sabana cariñosamente, y se dirigió a la cocina.
Mientras esperaba que los dos comprimidos se disolvieran en el vaso de agua, se sentó en el sofá. Con el pié topo con algo duro. Era el bolso de Rosa.
Lo cogió y lo puso sobre el sofá a su lado. De pronto se le ocurrió mirar el bolso por si tenía alguna foto de Rafa...además creía que tenía derecho al haber sido la víctima de un robo por parte de  Rosa y su novio.
Sacó un billetero de piel de color rojo de Loewe. Se le ocurrió liberar el “click” del cierre. Tenía en un mismo departamento las tarjetas, el dinero y el DNI. Lo sacó y lo acercó a la luz-. Que joven parecía en la foto. A diferencia del look actual estaba muy morena y llevaba el pelo totalmente rizado.
De repente se asustó. Esa mujer no se llamaba Rosa López sino Lucía San Cristóbal. Nacida en Reus hacía 37 años.
¿ Y ahora qué? pensaba Felipe mientras devolvía el Dni al billetero, y el billetero en el bolso y el bolso otra vez en el suelo.
“tengo de disimular y ser más listo que ella. Pero vaya marrón” pensaba Felipe mientras volvía a la cama. Todo tranquilo Rosa no se había despertado, o Lucía o quienquiera que fuera...Felipe ya no se pudo dormir. Pensaba.

2 comentarios:

Unknown dijo...

POR LO MENOS ESTA VEZ NO SE HA DORMIDO DESPUES DE FOLLAR Y SE HA DESPERTADO EN UN HOSPITAL, OEN UN ATAUD, O EN MEDIO DE LA SELVA COMO EN EL CONTRATO....POR CIERTO, DONDE ESTÁ MI AMIGO DEL CONTRATO? QUIERO MAS.......

Anónimo dijo...

Muy ingenuo éste Felipe. En los tiempos que corren mejor no fiarse mucho de nadie a quien no se conoce. No. Puede que sea tan buena persona que es incapaz de decir "no". Pobre...no sale de una para meterse en otra..