domingo, junio 17, 2012

la neurona espejo 4


Eran las 6 de la tarde del 20 de junio. Ahora, despues de varios interrogatorios a Erika sabia que estaba "invitado" a pasar unas vacaciones pagadas por el gobierno danés. Además en compañía de una rubia espectacular. No me dejaban comunicarme con el exterior (si que hice una llamada al despacho diciendo que no iría en toda la semana) aunque Erika si que hablaba con alguien que yo suponía que era su jefe, el cual le debía dar las instrucciones pertinentes.

Estaba en una casa aislada encima de un acantilado que pertenecia a un pueblo llamado Loffenson. Desde luego que Erika me contó que lo de la coca cola y Atlanta fue una trampa, para que yo picara...y piqué...y de que manera!
Erika aquella tarde me dijo que me sentara en el sofá del salón. Me debía explicar algo importante.
-Tenemos dos opciones. La primera sería operarte para sacarte el chip. Podríamos manipularlo para desconectartelo. No lo sacaríamos, lo desconectaríamos y lo volveríamos a colocar. Ellos se pensarían que se había estropeado, y ganaríamos algo de tiempo. Como no hay cobertura aquí es imposible que te localicen.
Y la segunda opción seria no hacer nada. Es decir dejar el chip activo y hacer ver que no sabes nada. Luego nosotros nos encargaremos de atraparlos.- Exponía Erika con frialdad. Claro, pensé, como no es su cabeza...
- habría una tercera ....coger el primer avión hasta Barcelona y si te he visto no me acuerdo...- decía con cierta ironía
- también...pero esa seria la peor...
- peor...para quien ? Porqué peor?...porque os quedáis sin pillar a los malos?
- no no....peor... porque eres hombre muerto...sin más. Ellos se darían cuenta de que los habíamos descubierto por lo que huirían y borrarían todas las pistas...y sabes que una pista esta en tu cabeza...no crees?
Me quedé un rato en silencio mirando por la ventana el reflejo del sol en aquella hora del atardecer. Parecía como si ahí la contaminación no hubiera llegado.
La entrada del mar en esa porción de tierra, era espectacular...en España eso se llamarían rías...claro que sin acantilados...
La decisión estaba tomada... Fuera lo que fuera, muchas opciones no me daban.
Estuve una semana viviendo con Erika en ese paraíso. De día nos limitábamos a largos paseos y por la tarde dedicábamos el tiempo a la lectura. No había televisión. Nos cogimos cierto cariño, principalmente de mi parte, de Erika no lo sabia porque como era agente secreto..nunca sabes si te engañan...había visto muchas películas de James Bond...
Me contó que había estado casada una vez ....fue un fiasco...él la abandonó por una mujer madura pero inmensamente rica. El era directivo de una empresa de suministros médicos ...pero hacia dos años que no sabia nada de su ex. Stefan.
Se divorciaron y como él no quería nada de ella le dejó la casita del fiordo.
Desde entonces no había vuelto a tener una relación estable ni la quería...
Yo sabia que a ella le atraía. No sé como explicarlo...
Pero la cuestión es que volví a Barcelona. Con un numero de teléfono por si hubieran novedades.
En una semana tenia multitud de mensajes. Muchos sin importancia, pero hubo uno que me asustó. Aunque de hecho lo esperaba. Fueran los que fueran los que me pusieron esa mierda en mi cabeza, me estarían buscando.
"hola, soy la Dra. del Prado... Póngase en contacto conmigo....coño esto va muy en serio ! Llámame la urgente, tenemos un problema.... "
La llamé. Estaba desesperada....o por lo menos eso era lo que se suponía me tenía de creer. El desepero era porque al no contestar en unos días pensaba que me había pasado algo...
Quedamos al dia siguiente, en la grua del port olimpic. Aprovecharíamos para salir con el velero de regatas...entonces la interrogaría.
Necesitaba aclararme antes de tomar decisiones. Saber quién había sido el que había introducido un artefacto en mi cabeza.

viernes, junio 15, 2012

la neurona espejo 3


Erika me servía la tortilla que acababa de hacer con un poco de pan negro. Típico de los países del norte

Entendía que ese era mi desayuno. Cogió un vaso y me lo lleno de zumo que suponía por el color que era de naranja y me lo dejó encima de la mesa.
- Bueno…te explico hasta lo que yo sé….¿ok?- me dijo sentándose en una silla al revés. Al puro “Estilo vaquero”
- Soy todo oídos…- le comenté con cierta ironía.
- No soy azafata de vuelo….o sí, según como lo mires…- me miraba tan fijamente a los ojos que no podía enfadarme y prosiguió su explicación.- Trabajo para el gobierno noruego, soy una especie de agente secreto y estamos investigando a una red que utiliza nanotecnología para manipular los pensamientos de la gente.
El cabecilla se llama Erik Nesta…y es un delincuente reincidente noruego. Había trabajado en Nokia como responsable de I+ D hasta que lo echaron…
Sabemos que de una manera ilegal y totalmente perversa están creando una persona manipulable a distancia…de hecho un grupo de personas “estratégicas” manipulables a distancia…
- Queeeé? Y que tengo yo que ver con todo esto…Mira, te lo voy a contar…yo lo único que pretendo es aplicar un estudio de un italiano al marketing actual….relacionado con la toma de decisiones y procesos de compra…pero nada más…ni nanopollas ni ostias – dije con cierto enfado. Pensaba que se habían equivocado de persona
Erika se levantó y abrió un armario. Sacó una maleta negra. La colocó en posición horizontal sobre la encimera. La abrió y sacó una bolsita de plástico con un dispositivo electrónico minúsculo, y me lo entregó para que lo observara. No medía más de ½ cm y nunca había visto algo parecido. Parecía algo a la imagen que tengo en mente de un “procesador” tipo intel. Después de observarlo detenidamente se lo volví a dar.
- Y esto…¿ que coño tiene que ver conmigo? – le pregunté algo enfadado a Erika

- Mucho más de lo que te piensas…estamos al día de todos tus avances con Rigolatti, y tus contactos a nivel de departamentos de marketing de las grandes empresas…pero esto es diferente…no tiene nada que ver con “eso” …aunque si contigo…
- Ahora si que me pierdo…te repito …¿qué tengo yo que ver en todo eso? Más allá de mi intención de aplicar un estudio sobre las neuronas espejo?...
Erika cogió un sobre amarillo grande de dentro de la maleta y me lo entregó.
- Ábrelo y míralo…- dijo intuyendo que me quedaría de piedra
Lo abrí y encontré 4 radiografías de cuatro cerebros…
- Son todas las placas, la misma cabeza…la tuya. – dijo Erika acercándose a mi lado mientras yo miraba atentamente las radiografías.-
- No entiendo nada…¿Cómo tenéis vosotros mis radiografías?
Me miró con indiferencia. Y evidentemente era una pregunta sin ningún tipo de respuesta…un agente “secreto” lo puede conseguir todo
- ¿Ves esa manchita negra?...Es el procesador que llevas dentro!!
- Jooooder!...quién cojones me ha metido “eso” en la cabeza? – preguntaba con cierto nerviosismo…
Volvió a abrir la cartera y sacó una foto en blanco y negro, me la enseñó. Era la dra Del Prado!!
- creo que la conoces…no? – me preguntó Erika con cierta sorna
- Si, claro…la Dra del Prado…¿Qué tiene que ver con esto?
- Pues la dra.del Prado tiene de dra. lo que yo de azafata de vuelo…ya me entiendes…se hizo pasar por doctora y de una manera directa o indirecta es la que te metió “esa mierda” en la cabeza”. Esta fichada por la Interpol y es la amante de Erik…
- Ostias!!!! Vaya marrón!
- Te la tirastes no? – parecía un poco celosilla …aunque la acabara de conocer
- Si… pero solo sexo
- Pues que sepas…que como mínimo se le atribuyen cuatro asesinatos…y los cuatro hombres mientras hacia el amor…asi que podemos considerar que has tenido suerte…mientras les seas útil…- explicaba Erika volviéndose a sentar
- Es como una mantis religiosa…¿no? Mientras se follan al macho le arrancan la cabeza- le decía con ironía
- Pues si….ni más ni menos. Así la llamamos “la mantis”
- La pregunta es ¿Y ahora qué hacemos?

jueves, junio 14, 2012

la neurona espejo 2



Era 18 de junio. Había sido una noche calurosa. Era el día en que quedamos que me recogerían, para pasar los dos próximos días en Atlanta . En realidad, no sabia ni a que hora me llamarían, ni me vendrían a buscar. en cualquier caso, estaba preparado para hacerme la maleta en 5 minutos.

No me paraba de preguntar ¿Que querría de mi la multinacional de las bebidas....? seguro que algo tendría que ver con los estudios de Rigolatti. En cualquier caso, había preferido no decirle nada del viaje a Atlanta, ni a Rigolatti ni a la Dra.Del Prado....por lo menos hasta que no estuviera seguro de lo que se trataba.
Además quedó claro que todo lo ajeno a la investigación sobre las neuronas espejo, no tenía que dar ningún tipo de explicación. Y si querían hablar conmigo no debía de ser por los estudios específicos.
Mi intención ese lunes era irme a mi despacho de paseo de Gracia 115 donde tenia la antigua agencia de publicidad, ahora llamada asesoría en comunicación, pero solo salir de la portería de vía augusta, un hombre vestido con un elegante traje oscuro se me acercó. Estiró el brazo para darme la mano y se presentó.
- Ralf Albert . Responsable de la seguridad del Sr. Kent....- dijo intentando forzar una sonrisa.
- Me pensaba que me llamarían...pero bueno...da igual a...a que hora nos iremos? Le pregunté
- nos debemos marchar ya,....hay tráfico y tenemos la autorización de vuelo a las 11 horas
Hablaba un correcto castellano aunque se le notaba su condición de extranjero.
- dejeme recoger el equipaje, que lo tengo preparado en casa. Subo y bajo en dos minutos.
- imposible Sr....le ruego nos acompañe ya. Tenemos de todo para que usted no encuentre nada a faltar. La limusina nos espera.
Joder, que nivel pensé yo. Nunca había ido en limusina...pero debía subir a casa porque ademas de medicación especifica, debía coger el DNI...para viajar...
- no se preocupe tenemos todo lo que requiera de medicación...tampoco necesitara documentación ...no pasaremos por la aduana....
-no lo entiendo...es un minuto...- le insistía
-Le ruego que lo entienda...
La verdad es que no entendía nada. Porque si me hubiera ido en un avión comercial a una hora en concreto lo entendería pero en "avioneta" que más les daba. Pensaba yo.
El argumentaba que el slot o permiso era riguroso con los horarios.
Fuera por el motivo que fuera ahí estaba , metiéndome en una limusina para embarcarme en un extraño viaje.
Le pregunte a Ralf varias cosas que me intrigaban pero no me contesto ni una.
Cuanto tardaríamos, que edad tenia el Sr. Kent, porque le interesaba tanto hablar conmigo...etc...
Llegamos al aeropuerto del prat y nos metimos con el coche directamente en la pista hasta llegar a un hangar.
Joder con la avioneta. Para mi era un avión en pequeño. Era un jet turbina. Ralf me presento al piloto y al guapa azafata.
Era un avion con capacidad para 18 pasajeros, aunque alojados mucho mas cómodamente que en un avión convencional. La piel y las maderas nobles eran la confirmación de que se trataba de un avión de lujo.
Viajaba solo , pero Ingrid, que así se llamaba la azafata no paraba de estar pendiente de que pasara un buen vuelo.
Mientras desgustaba un gin tónic en copa balón. Habia algo que me extrañaba. Y es que el rumbo que tomábamos era hacia el norte. Y de eso hacia unos 45 m.
Solo me acuerdo que quise preguntar a que hora llegaríamos, pero me dormí.
Ahora me había despertado. Me dolía algo la cabeza. No conocía nada de aquello. Era una habitación rústica. Una casa totalmente de madera, pequeña pero acogedora, llevaba puesto un pijama clásico de rayas, y no encontraba ni mi cartera ni mi ropa ni mi documentación. Intentaba recordar algo, pero nada...mi memoria llegaba hasta el gin tónic que me tomé en el avión.
Miré por la ventana.La vista era espectacular. El mar desde el acantilado.
Eso parecía un fiordo noruego. Era una suposición claro, porque nunca había estado en Noruega. Pero de lo único que estaba seguro era de que no estaba en Atlanta.
Pero no estaba solo había alguien en la cocina haciendo el típico ruido de batir un huevo.
Me acerque sin ni tan siquiera preguntar. Y ahí estaba Ingrig, vestía sport con unos tejanos ajustados y una camiseta blanca con el logo de greenpeace ....me sonreía.
Era una mujer tremendamente atractiva. Rubia, con pelo corto ojos verdes
Irina Seguía batiendo el huevo.Sabia perfectamente que no entendía nada. Me senté en la silla de la cocina y le miré.
¿Me vas a explicar algo de lo que esta pasando? - le pregunté.