martes, octubre 23, 2018

El bosque

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Al principio me daba miedo meterme sólo en el bosque.
La verdad es que lo hago cada día de madrugada, y a veces es oscuro porque no ha salido  todavía el sol . Suele salir cuando ya llevo unos 20´ pedaleando. (hasta que cambien el horario).
Por supuesto llevo gafas con cristales transparentes. A esa hora son la mejor opción.
Pero no te aburres haciendo siempre el mismo recorrido? Me preguntarán algunos. De hecho siempre encuentras algo diferente. Y además según tu estado anímico pedaleas más intensamente o menos pero siempre cambia. Además el ir con bici eléctrica me permite regularme la intensidad del pedaleo y por ende el bombeo del corazón,  y con la ventaja de que si puntualmente fallara una pierna con la otra puedo seguir perfectamente.
Es muy curioso la gente que me suelo encontrar (en el primer tramo hasta Can Borrell, luego suelo estar sólo) . Siempre es la misma. Algunos caminan en grupos y otros van solos. En el fondo seguro que es su manera de meditar.
Es un ejercicio muy recomendable y divertido. Simplemente hay que madrugar algo más de lo habitual. Claro que a Fosc le doy de comer y lo paseo antes de salir en bici.
Cuando llego limpio la bici con una manguera, la engraso y subo a ducharme.
A veces a las 10 am ya estoy en el despacho en Barcelona. Entonces desayuno algo y medito unos 10´. Teniendo en cuenta que vivo en Sant Cugat no está mal. Es mi actual forma de encarar el día.
Forma parte de mi rutina. Me encuentro bien y me ayuda a pensar en cosas. Me ahorro en psicólogos y otras alternativas. Claro que a veces da pereza, que uno no es de piedra, pero  ayuda el pensar que algún día todo eso se acabará. Entonces superas todos los inconvenientes y empiezas a pedalear.
Cada uno se conoce físicamente. Yo sé que si me esfuerzo mucho puedo llegar a las 200 ppm ( pulsaciones por minuto) aunque prefiero no llegar y mantenerme entre las 130ppm y las 180ppm. Cuando permanezco entre las 130 ppm y 150ppm el cerebro se activa  y se puede llegar hasta ser creativo haciendo deporte. A partir de los 150 ppm la intensidad de los latidos y el ritmo de la respiración  hace incomodo el pensar más que por donde tiene de pasar la rueda o cuanta falta para acabar la loma y poder relajarte algo.
Ahora después de algunos años de meterme en el bosque sólo, puedo constatar que me gusta. Cada día ves los agujeros que hacen los jabalíes por la noche, y es inevitable pensar que te los acabarás encontrando. De hecho, he visto muchos pero nunca en situación comprometida. Pero no llamemos al mal tiempo. Además, el susto se lo llevaran ellos al ver a un tio vestido con esa pinta.
No creéis?

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