Es un sofá especial. Pero yo sé donde está. Siempre que bajo por una trialera lo veo. Hay un sofá. En un mirador natural. Casi siempre que voy en mtb bajo por ahí (que es casi siempre). Casi siempre está ocupado por jóvenes que quieren encontrar un sitio de complicidad dónde fumar sus porros tranquilamente, o por parejas de novios que con una vista inédita aprovechan ese extraño mirador para dar rienda suelta a su pasión desenfrenada…Pero además del sofá en ese extraño enclave hay alguien más. Cuando está ocupado por los jóvenes o por las parejas (normalmente los medios días), encuentro a un hindú con su turbante que permanece a unos discretos 5 metros (si esa distancia se puede considerar discreta…)
Cuando no hay nadie ni parejas ni jóvenes, está el hindú ocupando el sofá. Es el sofá de todos y de nadie. Pero para mi, es el sofá del hindú.
Como si fuera él el propietario del sofá. O por lo menos el guardián.
Me imagino que el hindú debe encontrar ahí un espacio para la meditación. Me gustaría un día pararme y hablar con él. Porqué siempre está ahí. ¿Que tiene que ver con el sofa? Está sólo en el mundo? ¿Qué hace yoga, meditación o igual alguna otra técnica de hindú….?
¿Como ha llegado un sofá hasta ahí?. Desde luego, no sé yo si sería capaz de sentarme. Por razones de higiene principalmente… y me pregunto si las lluvias lo harán impracticable…supongo que durante unos días será así, hasta que se evapore el agua…supongo. Aunque estoy seguro de que el hindú estará ahí. Con su turbante con la privilegiada vista a Barcelona. No sé yo si será de la casta de los brahamanes (la casta más alta) o un shudrá (los siervos)…pero sea quien sea, es un personaje muy misterioso.
Esta mañana he decidido ir en la “fixie” a trabajar. Al salir de la portería en un banco, lo he visto. Al indio del sofá. Era el estoy seguro…al mediodía si me lo vuelvo a encontrar, hablaré con él. Ahora me arrepiento de no haberlo hecho….aunque por la mañana no soy yo, hasta que me tomo el primer café en el despacho…
si lo vuelvo a ver os cuento!


