martes, mayo 05, 2009

FRIKI 3

Seguimos andando despacio hacia el camino principal. El que nos lleva a la carretera que llaman “la Rabasada”. Desde allá pediré un taxi. Notaba las magulladuras de la caída, pero lo mío es lo de menos. Me doy cuenta de que el móvil tiene cobertura, y la digo a la chica que lleva cinco minutos sin abrir boca, que ya tengo cobertura.
“voy a llamar a la policía que te recoja…y les explicas” le digo en un tono suave
“no, por favor no! No llames a la policía” – me dice la chica con la voz recuperada
“Pero... porqué no? Después de lo que han hecho contigo…!- le digo indignado entendiendo que a quien o quienes hayan sido esos hijos de puta se merecen un castigo. La verdad es que no sé bien lo que le han hecho a esa chica ,porque estaba vestida y con la camisa abrochada, no parece que haya sido violada.
“Te agradezco mucho todo lo que has hecho por mí, pero no estaba previsto que aparecieras...” – comentaba la chica avergonzada
“!!!queeeeé!!!” “ ¿me quieres decir que querías morirte en el bosque???” le grité indignado.
“Lo siento. Pero te tengo que explicar… lo primero presentarme, me llamo Merche…- Me decía con voz suave.
“Bueno Merche…yo Juan …venga explícamelo todo, porque ahora sí que no entiendo nada…¿me estás diciendo de que no estamos en peligro? – Le pregunté sin evitar enfadarme otra vez.
Pasábamos por delante de una gran roca y ella la señaló.
“será mejor que nos sentemos, y te lo explico todo” dijo Merche.
Nos sentamos de lado. Bebí un sorbo del botellín que todavía llevaba y la miré esperando una explicación. Y debía ser convincente porque entre otras cosas me habían robado la bici.
Era todo un juego. Merche me explicó como había contratado a una empresa que ofrecía un fin de semana con un Friki. Por lo visto era una empresa que “comercializaba” fines de semana con personas muy “Friki” Tenían todo un “catálogo” de frikis. Me explicó que habían frikis de la tecnología, frikis de sexo, frikis gamberros, frikis pobres, y frikis por un color…etc. Y que el "contrato" consistía en pasar un fin de semana con el “Friki” que escogieras. No hacía falta convivir con ese Friki toda la vida, sino que vivías la experiencia un fin de semana. Hacía poco que se había separado y ya lo había probado un fin de semana con un Friki del sexo. Y realmente fue un fin de semana inolvidable.
Había experimentado y conocido experiencias difíciles de describir. Había utilizado todo tipo de “aparatejos” para conseguir orgasmos inimaginables. Después de esta experiencia se atrevió a elegir a un friki sadomasoquista.
Su amiga íntima había probado con un Friki pobre, el cual le hizo vestirse con harapos y pedir limosna en el metro y en las iglesias. Tuvo momentos difíciles, especialmente cuando dormían con cartones en cajeros automáticos, pero fue la experiencia más impactante que había tenido en su vida. Merche optó por el friki sadomasoquista pensando que tendría sus dosis de sexo, pero a hora de la verdad, Felipe, que así se llamaba su “Friki” no tenía ningunas ganas de sexo, sino que le provocaba situaciones extremas. Y además lo contrató para dos días laborables, porque ella se pediría fiesta en el buffete. Era abogada.
El hecho es que Felipe le propuso una experiencia única e inolvidable mientras paseaban por el parque de Collserola. Ella no se dio cuenta y medio en broma Felipe le ató al árbol y le tapó la boca con cinta americana para que no pudiera gritar. Una vez atada y amordazada ella se dio cuenta de que Felipe se estaba pasando, pero ya no podía hacer nada. No se trataba de sexo, era sólo sufrimiento.
Entonces Merche fue presa del pánico. Esperaba que durara poco esta situación pero el muy bestia la dejó toda la noche atada. Merche no daba crédito. Él se marchó. Y pasó el miedo más terrorífico que jamás se hubiera imaginado. No pudo hacer nada, se hizo de noche y cuando creía que los ruidos que oía eran del cabrón de Felipe, se dió cuenta de que estaba rodeada de jabalíes que no paraban de olisquearle. Ella les empezó a dar patadas, hasta que perdió el conocimiento…Ahora Merche interrumpía la explicación y empezó a llorar desconsoladamente…
“lo siento mucho! “ le decía todavía llorando
“Va anímate. Que ya ha pasado todo…” – Le dije consolándola. Si había algo que no podía soportar era a una mujer llorando. Me trastocaba.
Llegaron a la carretera pero no había manera de convencer a los "taxis mercedes" de que no vinieran a buscar a la carretera de la Rabasada km 15, se creían que era una broma!.
“¿Cómo te encuentras? Es difícil que venga un taxi, creo que iremos más rápidos si bajamos a Barcelona caminando. " le dije a Merche
“ Ya me encuentro mejor…” me dijo
Y así fue como una hora después llegábamos al pie del funicular del Tibidabo.
Bueno, creo que será mejor que te deje aquí y te vas en taxi…
“No me encuentro muy bien. Crees que me puedo quedar solo esta noche en tu casa? Tengo mucho miedo…”- me preguntó.
“Ostiaputacojones!, ya tengo bastante con la tardecita que me has dado…Espero no volverte a ver!” le dije girándome y empezando a caminar calle abajo por la Avenida de Tibidabo. ¡Vaya marrón! pensaba. ¿Cómo coño le explico a mi mujer que llego a casa con una chica separada llamada Merche, que le gustan los juegos sadomasoquistas y que la he desatado de un árbol mientras me robaban la bici?
Los remordimientos no me dejaban tranquilo. Que cabrón soy, pensé.
Me paré en seco. Grité “joooder!!!! Es que todo me tiene de pasar a mí!!!!!
Di la vuelta y la fui a buscar. “!A tomar por culo! ¡Qué pase lo que sea! ¡Me da igual todo!
Volví a por ella y a las diez de la noche llamaba por el interfono a mi mujer que me abriera la puerta. Merche llena de barro y sucia, que a pesar de sus bonitos ojos, asustaba y yo pues ya os podéis imaginar vestido de ciclista, sucio y magullado y lo peor de todo...sin mi bici.
“Merche!” –le dije – “déjame explicarlo a mi…que no será fácil”
“Ah! Y espero que te gusten las niñas, mi perro y un mono llamado Bush, porque sino te cruzas la calle y te vas al hotel!”
“Ostia Juan! – Me dijo Merche riendo – “Tu si que eres un “Friki”!!!!

lunes, mayo 04, 2009

FRIKI 2

Por fin he llegado al punto donde ayer oí el grito. Al mediodía no había nadie paseándose, muy buena mañana. Desde ayer que no paro de pensar en el grito. Apoyo la bici en un árbol un poco escondida, y me adentro en el frondoso bosque. Voy abriéndome camino hacia abajo mirando tanto a la derecha como a la izquierda. No encuentro nada. Tampoco sé lo que busco. He bajado unos 50 metros y pienso que es imposible encontrar nada. Bueno, ya está ya me he quedado tranquilo. Total que pensaba. !Ostras! el desnivel es considerable. Subo abriéndome camino por sendero paralelo al que he bajado. A veces veo tierra levantada. Son las huellas de los jabalies cuando levantan con los colmillos porciones de tierra. Lo dejan todo como pequeños agujeros. Al iniciarme por esos bosques estuve mucho tiempo pensando que esos agujeros los hacían los buscadores de setas, hasta que un día ví a un grupo de jablíes como levantaban la tierra. Ah! Es eso! Pensé. Estaba a punto de ascender por la última rampa, la que me lleva al camino cuando me giro por última vez y me doy cuenta que un poco más arriba hay unas ramas de helechos rotas. Y mías no son, porque he optado por descender y no ascender. Allí hay algo, está todo muy pisado por aquella zona. Me invaden los fantasmas y se me acelera el pulso. Llego al punto en que parece está más movido y veo un pastor alemán estirado. ¿Estará muerto? Lo miro detalladamente. !Está muerto!. No se mueve y se aprecia perfectamente un disparo en el costado superior. Pobre bicho, pienso. Ni lo toco, pero instintivamente sigo subiendo por el sitio que parece más marcado. Las pulsaciones se me aceleran y me veo algo ha unos quince metros. Alguien parece atado a un arbol. Si,si. Distingo claramente los brazos. Es curioso pero ya no tengo miedo, solo quiero ver quien hay atado en ese árbol. Llego y me encuentro a una mujer con el pelo largo con la cabeza bajada. Joder! Parece muerta. Que marrón!. Tiene la boca tapada con un ancho trozo de cinta americana. No se mueve, miro mi móvil pero no quiero perder más tiempo. Cojo de un extremo de la cinta americana y de un tirón se la despego de la cara. Joder! Que daño pienso. Y la mujer me abre los ojos!. !Está viva!.
Le voy dando palmadas seguidas a la cara para reanimarle. “venga, venga despierta”- le digo y esta vez abre los ojos durante más tiempo. Me mira con unos bonitos ojos verdes pero presa del pánico. Susurra algo inteligible. Intento desatarla pero no puedo. Lo intento varias veces, y me doy cuenta de que tiene todos los brazos con cortes. Ostia puta! No puedo! Dios mío!. En la bolsa de la bici de debajo el asiento tengo una herramienta que me puede servir. Noto que la chica se intenta mover. Me giro y la miro, sigue con los ojos abiertos e intenta hablar, “ayúdame” me dice como puede.
“No hables, voy a por agua” y veo que vuelve a cerrar los ojos. Llego deprisa a la bici donde cojo de la bolsa la herramienta multiusos y el bidón de agua, y me vuelvo hacia la chica. Con la precipitación tropiezo y me caigo aparatosamente. Me reincorporo torpemente recojo el bidón y me dirijo hacia la chica. Le doy un poco de agua introduciéndole el pitorro en la boca y apretándolo para que salga un buen chorro de agua. Parece que le gusta, y que se reanima. Intenta zafarse de la cuerda inútilmente.
“ Calma, calma, ahora te libero…” le digo. Abro la herramienta e introduzco el punzón moviéndolo frenéticamente para poder aflojar el nudo. Me paso cinco minutos hasta que libero el nudo. La chica consigue adelantar los brazos doloridos, sucios y ensangrentados. Yo la aguanto por los hombros para que no se caiga. Parece mareada, cuando de repente me abraza y apoya su cabeza en mi hombro. Entonces rompe a llorar desconsoladamente.
“venga, venga, ya ha pasado todo…” la consuelo sin tener ni idea que hacer. Son las cinco de la tarde e intento llamar a la policía. Sin cobertura. “puto móvil” exclamo. La dejo sentada y le pregunto. “¿puedes andar? “creo que si” me dice apoyándose con un brazo en mi hombro. Llegamos al camino. Lo más corto será subir hasta la carretera y parar a algún coche. Que camine apoyada en la bici pienso. ¿Y la bici? No puede ser. Me doy cuenta de que la bici ha desaparecido… !Hay alguién por aquí!. Vaya marronazo!

domingo, mayo 03, 2009

FRIKI

Me he levantado con la resaca psicológica del 2-6 del Barça al Madrid.
Flaco favor se le ha hecho al Madrid. Porque ha dejado en evidencia que está para hacer un equipo nuevo, con entrenador incluido. Pero ...!que- coño- hago- yo- hablando- de futbol!!. Es que debo estar fatal. Quería navegar en mi barco nuevo de dos tripulantes, pero haciéndolo sólo.
Dicho y hecho. A las 12.30 ya estaba navegando.
Y hacia viento. Y ido alejándome paulatinamente del puerto. Que bien que navega. Es realmente rápido aunque lo suyo sería salir con otro tripulante, más que nada por si vuelcas puedes “desvolcar” con más rapidez, porque el mar está algo frío. Porque digo algo frío cuando lo que está es “helado”.Pero no importa porque con tanto “rebujito” igual se me quita la tontería. Quería ver delfines, pero no han aparecido. Mira que si me sale la ballena que vieron la semana pasada (Rorcual común) a tan solo una milla y media del puerto. Me cago. Igual no y la sigo. No ha sido el caso. Sólo me he cruzado con uno de esos extraños peces ( pez luna) que parecen atontados nadando por la superficie, movientdo acompasadamente una aleta. En fin una buena singladura.
Por la tarde y después de la siesta inevitable he cogido la mtb, y como siempre al monte. Se notaba que hacía poco había llovido. El bosque estaba muy frondoso, y la tierra todavía húmeda. Yo iba como siempre con el mp3, bajando con rápidez cuando ha habido cambio de tercio de canción y entonces he oído un grito espeluznante: " Socorro!". Pero gritado con pánico. por lo que me he asustado, he parado la bici y he desconectado el ipod. Eran las 6.15 pm. En los bosques de Collserola. Silencio durante los interminables cinco minutos siguientes.
No lo he vuelto a oír. Me he asomado al frondoso bosque otra vez y no he visto nada. “lo debo haber imaginado” – me consolaba yo mismo, incapaz de iniciar un búsqueda. Sabía que era “imposible” – como me podía haber imaginado un grito así, ha sido real.
Lo que es las casualidades. Siempre cojo el móvil. Pero hoy no lo llevaba.
Silencio. Los habituales pájaros del bosque. Como si no hubiera pasado nada.
Grito: “Hola…hay alguien?”. Espero un rato y no hay respuesta.
El miedo se apodera de mí. Silencio.
Igual era alguien que bromeaba, pienso yo intentando sacarle “hierro”. Aunque en el fondo pienso que no.
Decido continuar. Esta vez sin ipod y muy alerta. Pero estoy preocupado. ¿Que debe haber sido ese “grito”?.
Se me ha cruzado treinta metros por delante un jabalí, pero no le hecho ni caso. No estoy para animalitos. Me cruzo con una pareja en el camino paseando un perro que se dirigen hacia donde yo he oído el grito. Pienso que si alguien vuelve a gritar ellos podrán ir en su ayuda, y además tienen un buen perro (pastor Alemán). Les comento que me ha parecido oír un grito se socorro, pero que me he quedado en el sitio cinco minutos y no he visto nada.
¿Pero que podía haber hecho?. No podía empezar a buscar en el bosque a nadie. Puaj que cobarde que soy. ¿Y si alguien necesitaba mi ayuda?. El problema es que no podía saber quién era y dónde estaba .No me lo saco de la cabeza.
Probablemente sea la única persona en el mundo que el mismo día ve un pez luna y un jabalí. Eso no es ni bueno ni malo. Pero es curioso. Pero lo que si estoy seguro es que he sido la única persona del mundo que además de ver un pez luna y un jabalí, ha oído un grito espeluznante de socorro. Me he pasado el resto de la tarde preocupado. Y si llamo a la policía. ¿Que les diré? que me ha parecido oír un grito de socorro, pero que no estoy seguro y que yo no he visto nada sospechoso. Pero no me he quedado tranquilo hasta que lo he hecho.
He llamado a la policía y les he comentado el hecho del grito. Me han dado las gracias, y se lo pasarán a los guardas del parque que se den una vuelta por el camino de la “Font groga” que ha sido donde he oído el grito. No estoy convencido de que me crean. Ni tan siquiera de que lo tengan en cuenta.
Pero poco más puedo hacer. Si no he visto nada ni puedo poner denuncia de nada. En cualquier caso mañana al mediodía volveré…