jueves, abril 23, 2009

y el final de Bush....

Total que pasaban los días. Decir que era la expectación en el barrio a la hora de pasear. La gente salía a los balcones y todo el mundo me observaba. Supongo que la policía no me paraba porque salía tan de lo común, que hasta les generaría un problema.
Me vi un día en las noticias de TV3, como el que ciudadano que se va con el perro y el mono.
Los del zoológico de Barcelona se habían portado muy mal. Porque no quisieron hacerse cargo de Bush. Pero ahora me daba igual, había pasado a formar parte de mi familia. También en un articulo del dominical de Barcelona, aparecía compartiendo un articulo sobre “los excéntricos” de Barcelona, con un hombre que se había tatuado todo el cuerpo y se paseaba con tanga por la diagonal y con otro que vivía en una pequeña embarcación de cuatro metros en el Port Vell.
Cada vez más contactaban conmigo representantes de zoológicos de todo el mundo para comprarme el raro ejemplar de mono con la cola verde.
Llegó a aparecer un articulo en el National Geográfic, cuestionándose si era realmente una especie de mono que no se había descubierto todavía, o bien una incidencia genética que había conseguido esa pigmentación.
En el lavadero de casa había tenido que hacer una adaptación para colocar la jaula de Bush. Aunque campaba a todas horas por la casa.
A pesar del colapso que había sido la convivencia con Bush los primeros meses, ahora habíamos llegado a una cierta “estabilidad”.
Me llamaban de todas las cadenas de televisión para aparecer en programas. Pero les decía que no a todos porque no me quería convertir en un personaje aún más “Friki” de lo que ya era.
Me llamó de nuevo el zoo de Barcelona ofreciéndome “quedarse” a cuidar a Bush. Le colgué el teléfono. Mientras zoológicos como el de Nueva York o el Los Angeles me pasaban ofertas de hasta tres millones de dólares por Bush.
En Barcelona perdieron la oportunidad porque se podía convertir en un animal único, tipo Copito de Nieve que tan pingues beneficios les había reportado.
En fin, que cada vez me incomodaba más la fama. Y mis negativas en salir en programas se convertían en que todavía tuvieran más interés y que fuera aumentando mi “cache”. Llegaba a igualar el “caché” de la Pantoja. Por un reportaje combinado en prensa rosa y programa del corazón con Bush me llegaron a ofrecer 300. 000 euros. Pero yo seguía testarudo en mis trece de no venderme. Tenía lo suficiente para ir tirando.
Pero en el fondo sabía de que Bush no era feliz viviendo en el piso de Barcelona, por lo que ocho meses más tarde accedía a vender a Bush al Zoo de San Francisco por 4 millones y medio de Euros.
Llegaron a Barcelona los representantes del zoo en un jet privado, con todo un despliegue mediático. Se debían pensar que era un buen negocio el en el zoo al único ejemplar de mono africano con la cola verde.
Al fin había acabado todo después de casi un año de trajín con Bush. La verdad es que no me acababa de sentir bien. Tenía la impresión que había traicionado a Bush. Si le había cogido cariño al puto mono!.
Había vuelto a la normalidad. A pesar de que todavía me buscaban para entrevistarme a pesar de que ya no tuviera ese extraño mono africano de cola verde.
Un día paseando a Fosc, a las siete de la tarde, no daba crédito a lo que estaba viendo!. Al mismo grupo de inmigrantes con un mono del más joven de ellos, era un mono como Bush pero con una diferencia ….Tenía la cola naranja!!!!!!!!!




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más sobre Bush...

Pues nada, a Google vas mono “bush”!
Cientos de fotos, casi un master en primates, visionando todos los tipos de monos, gorilas, macacos, que existen y ninguno igual que Bush!
Jooooder! Vaya marrón! Y ahora que coño debo de hacer?. La verdad es que Bush ya ha aprendido a comportarse más o menos y le encanta subirse a mi hombro.
Van pasando los días, y nos vamos acostumbrando a Bush, y nos vamos acostumbrando principalmente mutuamente. Hay cosas, que son complicadas como el que haga las necesidades en el lavabo…pero todo se andará.
He tenido que dejar a Bush sólo con Fosc, porque tengo de volver al trabajo. Y cada vez que llego a casa me encuentro el percal. Las juergas que deben pasar el perro y el mono.
Con mi mujer, continuo negociando para que vuelva y conozca a Bush, pero de momento está complicado que vuelva.
En el Ayuntamiento dí de alta a Bush como animal de compañía como Macaco, sin especificar la rareza de lo de la cola verde. Por lo menos que no me multaran cuando me vieran con Bush paseando. Aunque me firmaron un certificado de pertenencia provisional durante tres meses adjuntando una notificación del zoológico conforme Bush no era considerado un animal peligroso.
He hablado con especialistas, investigadores, foros en google, y siempre me encuentro con que se parece a una especie que llaman mono verde o mono tota, caracterizados por su cola larga, la cara pequeña y normalmente negra el pelo largo y grueso, manos y pies oscuros y en el caso de los machos el escroto azul. Pero ninguno tiene la cola verde!
El tema es que me comuniqué con Balmer, un especialista americano, interesándose por la rareza de Bush. Le envie por e.mail varias fotos, y al poco tiempo me informaba que vendría a Barcelona para estudiarlo más a fondo…

miércoles, abril 22, 2009

sobre Bush, el mono africano de cola verde...

¿El puto mono o yo?- me gritaba amenazante mi linda mujercita.
Yo creo que el silencio que se produjo emulando una cierta duda fue el detonante de todo.
Pues ya os lo podéis imaginar. Menos sangre hobo de todo. Gritos, amenazas, insultos. No fue una noche muy agradable. El puto mono de los cojones que menos tumbar la lavadora, que pesa lo suyo, y por como encontré el lavadero al día siguiente, estoy seguro que lo intentó. Que no hay mono que valga. Como lo primero es lo primero, y se trata de intentar hacer que la parienta vuelva a casa. Que sus padres ya la han aguantado los suficientes años.
- “que me cojo el día de fiesta para irme al “valle”!- dije al recepcionista a primera hora para avisar.
- Muy bien. Ya lo comunicaré. Buena esquiada.
Si supiera que el Valle es el Hospital del Valle Hebrón y no Baqueira Beret…pero bah! No valía la pena dar más explicaciones. Era obvio que el cerebro me fallaba.
Y ya me veis, con “Bush” que así decidí llamar a mi puto mono. Era evidente que debía de solucionar el tema, para que el agua volviera a su cauce.
“Que raro mono” – me comentaba el veterinario de Gracia. – Yo no te puedo ayudar, porque como comprenderás no me lo puedo quedar, pero te aconsejo llevarlo directamente al zoológico, que seguramente se lo quedarán.
Y una hora más tarde, ahí estaba con Bush, cogido con su correa, que no debía de entender nada, aunque pareciera lo contrario. Sentados en una fría pasillo delante de una puerta con la inscripción de “departamento de primates”.
Ahí dentro debía trabajar mi cuñado, porque como es político…
Al cabo de media hora salió un Sr. Con bata de médico. Debería ser el especialista en monos, deduje.
- Así que nos quiere donar su mono no?- Me dijo con cierto “Rintintin” . Supongo que no debo ser ni el único ni el primero en pasar por eso.
- Si,si. Porque debo solucionar este tema con carater de urgencia
- Ya me imagino…- comentaba el señor mirándose al mono. – Que raro….Espere un momento por favor.
Y volvió a entrar en su despacho. Hasta media hora me tuvo con “Bush”.
- Pasé por favor con el mono.
Estuvieron mirándolo a Bush por todas partes. Se lo llevaron toda la mañana. Hasta me dio pena, pobre Bush.
“¿Tan difícil es dejar un mono en el zoo?
Lo jodido fue cuando salieron todos los veterinarios, o lo que sean, para devolverme el mono.
El mayor de los especialistas me dijo: “lo siento pero no nos lo podemos quedar” “no sabemos de que especie se trata porque no encontramos referencias. Hay alguna especie con rasgos parecidos, pero ninguno con la cola verde. Es realmente raro, y es que además lo hemos corroborado con diferentes zoos y especialistas y nadie tiene la menor idea de donde puede haber, salido. Y lo peor de todo es que como no está catalogado no nos lo podemos quedar….
“Qué?????????????????????” ¿Estará bromeando…no?- Grite
Pero no bromeaba…